EL MEJOR JUICIO ES EL QUE NUNCA SE CELEBRA

CAMBIO DE PARADIGMA: LA MEDIACIÓN COMO FILTRO PREPROCESAL OBLIGATORIO

Lo más leido

¿Y si el mejor pleito es el que nunca llega a los tribunales? La Ley Orgánica 1/2025 ha respondido con una contundente afirmación. Desde su entrada en vigor, numerosos conflictos civiles y mercantiles exigen, como requisito de admisibilidad, acreditar el intento previo de un medio adecuado de solución de controversias. Mediación, conciliación o arbitraje. Pero la mediación empresarial emerge como la estrella del nuevo escenario. No por moda, sino por diseño legal.

El legislador ha querido inocular un reflejo condicionado en la cultura del litigio. Ante un incumplimiento contractual, un socio que bloquea la junta o un proveedor que no entrega, la primera reacción ya no debe ser «demando», sino «¿cómo resolvemos esto con el menor coste reputacional y financiero?».

La mediación no es una alternativa blanda ni mucho menos. Es una vía de alta intensidad negociadora, estresante en muchos casos y asistida por un tercero neutral, que permite a las empresas centrarse en su core business mientras el conflicto se tramita en paralelo, con plazos mas reducidos, confidencialidad absoluta y posibilidades de que las partes enfrentadas puedan seguir teniendo relaciones comerciales o profesionales.

Sin embargo a lo anterior, el escepticismo jurídico no ha tardado en manifestarse. ¿Acaso no estamos ante una nueva carga procesal? ¿Un requisito que solo retrasa el acceso a la tutela judicial efectiva? Los críticos alertan de que la mediación puede convertirse en un mero trámite formal, un «parche» que las partes agotan sin verdadera voluntad de acuerdo o causa iocandi. Y advierten, si el sistema no dota de suficientes mediadores acreditados y de una cultura empresarial preparada, el filtro se tornará en un embudo que genere frustración y más litigiosidad.

La ley no obliga a acordar, sino a intentarlo. Y en ese intento reside el cambio de paradigma. La experiencia comparada (Reino Unido, Italia) demuestra que la mediación reduce la carga judicial en más de un 40% y eleva la satisfacción de las partes. El abogado ya no es solo un litigador; es un gestor de riesgos que debe asesorar sobre qué vía es más eficiente. El directivo deja de ver la mediación como una concesión y la concibe como una herramienta de estrategia comercial. Preservar relaciones, acelerar cobros, evitar la publicidad negativa de un juicio. Esas son las nuevas métricas del éxito legal.

La mediación no es un bypass a la Justicia. Es su aliada más inteligente. En un entorno de absoluta saturación judicial. La ley nos invita a pensar antes de accionar. Y ese pensamiento estratégico, bien ejecutado, puede convertirse en la mayor ventaja competitiva de un departamento legal.

¿Están las empresa preparadas para este nuevo escenario? La respuesta no está en los juzgados. Está en la mesa de negociación…

ALEJANDRO KLOCK VARAS

JURISTA Y MEDIADOR CIVIL Y MERCANTIL

www.legaltimes.es

- Advertisement -spot_img
- Advertisement -spot_img

Últimos Artículos